Una falla estructural de gran magnitud en el túnel que conecta con el embalse Turimiquire provocó una disminución del 45% en el ingreso de agua potable a la Isla de Margarita, según un reporte crítico emitido por Hidrocaribe. Un deslizamiento de rocas en el kilómetro 7.6 de la estructura de 12.5 kilómetros obstruye el 82% de su diámetro, impidiendo el flujo normal del caudal hacia el oriente venezolano y dejando a la población insular en una situación de alta vulnerabilidad. Las cifras técnicas revelan la gravedad del déficit: la brecha de 3.900 litros por segundo complica el ya delicado ciclo de distribución en la entidad, limitando la capacidad operativa a niveles mínimos por falta de presión y volumen suficiente.
Deslizamiento de rocas obstruye el 82% del conducto principal
El reporte de Hidrocaribe detalla que el derrumbe ocurrió en el interior del túnel de 12.5 kilómetros, una infraestructura crítica que conecta con el embalse Turimiquire. La obstrucción del 82% del diámetro impide el paso del agua con la fuerza necesaria, reduciendo drásticamente el caudal que llega a las plantas de tratamiento. Esta falla escapa del control operativo rutinario y responde a un evento natural de difícil previsión.
Frente a este escenario, las consecuencias no se limitan a Nueva Esparta. Localidades como Cumaná, Marigüitar y Araya, en el estado Sucre, también comparten el impacto sistémico de esta reducción. La infraestructura hídrica oriental opera como un sistema interconectado, y una falla en un punto crítico afecta a toda la cadena de suministro.
Margarita recibe solo 1.100 litros por segundo de los 5.000 requeridos
Para la Isla de Margarita, el golpe es particularmente severo. Los 1.100 litros por segundo que actualmente ingresan representan menos de una cuarta parte del caudal óptimo requerido para atender a la población. Esta reducción del 45% en el suministro total obliga a replantear los esquemas de distribución, priorizando sectores críticos como hospitales y centros de salud, mientras las zonas residenciales enfrentan períodos de escasez prolongados.
Autoridades evalúan reparaciones mientras gestionan caudal reducido
Ante esta contingencia, las autoridades informaron que la prioridad actual es la gestión eficiente del caudal reducido para cubrir necesidades básicas bajo limitaciones técnicas extremas. Se están realizando evaluaciones para determinar la viabilidad de las reparaciones necesarias en el interior del túnel, una tarea de alta complejidad dada la ubicación del derrumbe y las condiciones geológicas del terreno.
Hidrocaribe hizo un llamado a la colectividad de Nueva Esparta para que comprenda la magnitud de este evento natural, el cual escapa del control operativo rutinario. El compromiso del personal técnico se centra ahora en buscar soluciones que permitan recuperar los niveles de flujo necesarios para normalizar el servicio en la isla lo antes posible. La paciencia y la corresponsabilidad de la ciudadanía serán clave mientras se trabaja contrarreloj para destapar el corazón hídrico del oriente.
Fuente: Sol de Margarita
Redacción: Fuerza Guaiqueri
