El Colegio de Ingenieros de Venezuela (CIV) informó que ha logrado inspeccionar más de 8.000 edificaciones y estructuras en Caracas tras los terremotos del pasado 24 de junio, un despliegue técnico que busca garantizar la seguridad habitacional de la población ante las continuas réplicas que mantienen en vilo a la capital. Cerca de 6.000 ingenieros ofrecieron su trabajo de forma voluntaria y completamente gratuita en las zonas afectadas, concentrando sus esfuerzos en sectores de alta densidad poblacional y en edificaciones de mayor antigüedad, consideradas las de mayor vulnerabilidad sísmica.
¿Cómo saber si el edificio donde se vive es seguro después de que la tierra tembló con fuerza? La respuesta la tienen los ingenieros que, con libreta en mano y equipo de medición, recorren estructura por estructura. “Hemos tenido la presencia de unos 6.000 colegas en las zonas afectadas, prestando un servicio voluntario y totalmente gratuito para darle tranquilidad a la población”, aseguró Rafael Argotti, miembro de la Junta Directiva Nacional del CIV.
70% de las edificaciones inspeccionadas son seguras con etiqueta verde
El balance de las revisiones en Caracas revela que más del 70% de las estructuras evaluadas fueron clasificadas como seguras y habitables con etiqueta verde, transmitiendo tranquilidad a las familias que pueden regresar a sus hogares sin temor. En contraste, cerca del 25% de los inmuebles quedaron catalogados bajo las categorías de “habitabilidad con precaución” (etiqueta amarilla) o “no habitable” (etiqueta roja), lo que implica restricciones de acceso o la necesidad de intervenciones estructurales antes de poder ser ocupadas nuevamente.
En el municipio Chacao, por ejemplo, 45 edificios han recibido etiqueta roja, aunque el alcalde Gustavo Duque estimó que 15 de ellos la recibieron no por razones de daño estructural sino por otras condiciones que, aunque reparables, hacen imposible vivir allí en este momento. La etiqueta roja, según aclaró el presidente del CIV, Enzo Betancourt, “es un aviso preventivo que alerta sobre condiciones de peligro y sugiere desocupar de forma preventiva, pero no implica necesariamente una orden de demolición”.
Segunda fase: ingenieros patólogos analizarán edificios con etiqueta roja
Tras culminar la primera fase de levantamiento acordada con la Comisión Presidencial de Habitabilidad de Infraestructuras, se dará paso a una segunda etapa con brigadas de mayor nivel técnico, integradas por especialistas en patología de estructuras y concreto. Esta fase se concentrará de forma prioritaria en las edificaciones con etiqueta amarilla y roja para precisar las acciones necesarias en la rehabilitación de los inmuebles afectados.
“La estructura afectada será exhaustivamente analizada y diagnosticada por especialistas en patología antes de una decisión final”, señaló Betancourt, explicando que los inmuebles con daños reparables podrán cambiar su estatus a amarillo o verde, de acuerdo a sus condiciones. El CIV prevé alcanzar una meta global de 12.000 inspecciones en un esfuerzo articulado junto a alcaldías, universidades, Protección Civil y el Cuerpo de Bomberos, en lo que representa uno de los operativos de evaluación estructural más amplios realizados en la capital venezolana.
Despliegue técnico se enmarca en plan maestro de reconstrucción nacional
Las evaluaciones del CIV forman parte de las acciones de atención a la emergencia humanitaria que lidera la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, quien ha anunciado que el Gobierno Bolivariano avanza en un “plan maestro” para la reconstrucción nacional tras cumplirse un mes del doblete sísmico. La mandataria explicó que la reconstrucción debe contemplar tanto la infraestructura como el aspecto humano, e incluyó la educación y el empleo dentro de los ejes prioritarios.
La consecuencia social de este despliegue técnico es inmediata: miles de familias que perdieron todo tienen ahora un diagnóstico certero sobre la seguridad de sus viviendas. Cada etiqueta colocada en una puerta es una respuesta a la angustia. Para quienes reciben una etiqueta verde, la tranquilidad de saber que pueden volver a casa. Para quienes ven una roja, la certeza de que el Estado y los gremios técnicos están trabajando en soluciones. La segunda fase de análisis patológico, con especialistas en concreto y estructuras, permitirá definir qué edificios se pueden recuperar y cuáles deben ser demolidos.
19.600 millones de dólares en daños directos: la magnitud de la tragedia
La consecuencia económica de esta tragedia es abrumadora. El Banco Mundial estimó en 19.600 millones de dólares los daños físicos directos provocados por los terremotos que sacudieron Venezuela, y advirtió que una reconstrucción lenta podría frenar la recuperación económica del país durante la próxima década. Las cifras oficiales actualizadas al mes de la catástrofe reflejan su magnitud: 5.546 fallecidos, 16.740 heridos, 17.907 personas sin vivienda, 856 edificios afectados y 190 colapsados.
Mientras tanto, el CIV mantiene su compromiso con la población. Para quienes deseen que el Colegio de Ingenieros revise su inmueble y aún no lo han hecho, pueden visitar la página de Sismo Ayuda (www.sismoayudave.com). Las inspecciones continuarán en las zonas de mayor densidad poblacional y en estructuras más antiguas de la capital. Los ingenieros venezolanos, con su trabajo voluntario y gratuito, están demostrando que la Patria se reconstruye con conocimiento, solidaridad y el esfuerzo de quienes ponen su ciencia al servicio del pueblo.
Fuentes:
EFE
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Radio Miraflores
Redacción: Fuerza Guaiqueri