La presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, junto al canciller de Cuba, Bruno Rodríguez Padilla, lideraron este jueves un acto solemne en el Monumento Ecléctico de la Academia Militar de la Guardia Nacional Bolivariana para honrar a los militares y civiles fallecidos durante la ofensiva del 3 de enero. La ceremonia, que incluyó honores fúnebres y siete salvas de artillería, reconoció el sacrificio de quienes enfrentaron lo que las autoridades denominan una agresión directa, episodio que concluyó con la captura del presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores.
La presencia del alto mando militar venezolano y de la máxima autoridad diplomática cubana reforzó públicamente el mensaje de alianza y resiliencia frente a lo que califican como un ataque a la soberanía. Mientras tanto, el sonido de las salvas de artillería resonó como un punto final ceremonial a un capítulo de violencia que marcó el inicio del año.
Entregaron ascensos y condecoraciones post mórtem a familiares de los caídos
Durante el acto, se procedió a la entrega de ascensos póstumos y condecoraciones a familiares de oficiales y tropa profesional. Según información de prensa presidencial, este gesto tenía el propósito de “reconocer el sacrificio de quienes enfrentaron la ofensiva militar”. Condecoraciones como la Cruz del Ejército y de la Aviación en su primera clase también fueron otorgadas a efectivos que resultaron heridos en servicio. El reconocimiento abarcó sin distinción a militares de diversos rangos y a ciudadanos civiles víctimas de los hechos.
Rindieron tributo a los 32 combatientes cubanos caídos en defensa del territorio
La ceremonia amplió su mirada más allá de las fronteras para honrar a los 32 combatientes internacionalistas cubanos que, según el reporte oficial, perdieron la vida defendiendo el territorio venezolano. El canciller Bruno Rodríguez Padilla, de visita en el país para brindar la solidaridad de La Habana, recibió una ofrenda de honor en su nombre. Este acto reforzó públicamente la narrativa de una defensa colectiva y una hermandad estratégica entre ambas naciones, un pilar diplomático de larga data que se muestra como inquebrantable incluso en momentos críticos.
Fortalecieron el mensaje de unidad con honores militares y acompañamiento castrense
El acto se desarrolló con la rigurosidad del protocolo castrense. Un toque de oración y las siete salvas de artillería marcaron el ritmo de la conmemoración. Las oraciones por los caídos estuvieron a cargo del obispo castrense de la FANB, monseñor Benito Adán Méndez Bracamonte, y del coronel Elioner Delgado Carrillo. Frente a este escenario, la presencia del General en Jefe Vladimir Padrino López, vicepresidente sectorial de Defensa y Soberanía, junto a otros miembros del alto mando militar, envió un mensaje interno de cohesión y respaldo a la conducción política actual. La ceremonia funcionó así como un mecanismo de sanación simbólica y de reafirmación institucional en un contexto de profunda crisis.
Fuente: Ultimas Noticias
Redacción: Fuerza Guaiquerí

